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Autoevaluación competencia digital

Empezamos la Unidad 4 cuyo objetivo es reflexionar sobre el papel que pueden jugar las TIC en el desarrollo de proyectos.
Aquí está la autoevaluación que he realizado de mi competencia digital, en la que descubro que la misma es bastante alta



Y es que desde hace mucho tiempo que las herramientas digitales se convirtieron en parte de mi vida cotidiana. Vivir e un país que está a más de diez horas de avión de tu familia hace que rápidamente te apuntes a cualquier forma de comunicación que abrevie los tiempos de espera. Y el correo electrónico fue ese invento que llegó para facilitar el contacto y al que rápidamente me apunté ya que acortaba de forma sustancial aquellas esperas de casi un mes entre carta y me creaba la ilusión de estar más cerca de casa.

Después vino el trabajo. Los profesionales del diseño gráfico, y de la imagen fueron unos de los primeros en apuntarse a las posibilidades que ofrecían esas máquinas diabólicas que, en esa época aún se comentaba y se temía, pronto iban a reemplazar al ser humano. En mi labor como docente en una escuela de Diseño no tuve más remedio que incorporar a mi práctica la herramienta. Así empecé a descubrir las bondades de los ordenadores, de los diferentes programas de diseño y aprendí a utilizar el photoshop. Y cuando has conocido esta herramienta de trabajo tan compleja, le pierdes el miedo a todo lo demás.
Y así, casi sin darme cuenta, me compré mi primer ordenador, luego el segundo, el tercero... y a estas alturas ya no me acuerdo cuantas de estas maquinas han pasado por mi escritorio. Y con cada una de ellas aprendí algo. Porque cuando una es curiosa (o "enredadora") por naturaleza, no puede tener entre las manos un aparato sin tratar de descubrirle usos nuevos.
Por ello, cuando llegué a la educación (creo que ya he comentado que fue un poco por accidente) tenía gran parte del camino digital realizado. Y cuando lo digital se incorporó a la educación yo ya jugaba con un poco de ventaja.
A pesar de ello, he tenido  mis altos y mis bajos. Y hace un año más o menos, después de una crisis personal debida a una "infoxicación" provocada por mi exceso de curiosidad, dejé caer prácticamente todo lo que tenía que ver con las TIC:  nada de invertir mi tiempo a curar contenidos y publicarlos para intentar convencer a los compañeros de las bondades de las herramientas digitales bien utilizadas, nada de dedicar horas de preparación a proyectos que los alumnos después rechazan porque demandan demasiada implicación,  nada de cursos en los que después de un corto tiempo de subidón (porque encuentras a gente con la que compartes un montón de cosas y hablan tu mismo lenguaje) luego te dejan la sensación de estar más sola que nunca, nada de redes sociales, ... ¡na de na!
Por eso, al realizar mi autoevaluación he pensado que una de las areas que tengo que mejorar es la constancia: constancia a la hora de participar en mis comunidades virtuales,  a la hora de compartir los materiales que realizo, a la hora de trabajar de forma colaborativa... La otra, la gestión de mi perfil en diferentes espacios.
¡Manos a la obra!
Con la excusa del curso y de la cuarta unidad a he empezado a dar pasos para ir recolocando cosas para tratar de realizar mejoras en ambos aspectos. Por un  lado, he revisado todos mis perfiles en diferentes redes sociales y he centralizado casi toda la información digital que he ido generando a lo largo de estos últimos años en mi blog "Enredar te ayuda a aprender". Por otro, he estado dándole vueltas a una propuesta colectiva de formación que prolongue este espacio único de formación y colaboración que es el #ABPmooc_intef. Así la idea de intentar consolidar algo parecido a una de las "comunidad de aprendizaje" que se mencionaban en la unidad 3, en la que los participantes interesados sigamos en contacto (de forma regular ;-) para dialogar sobre la forma en la que trabajamos, compartir de forma solidaria experiencias y establecer vínculos colaborativos en los proyectos que estamos diseñando me resulta interesante.
No sé si alguien más podrá estar interesado en darle forma a esta propuesta (no tengo ni idea de por donde ni cómo empezar, ni tampoco sé cómo seguir), pero yo estoy dispuesta a intentarlo. ¡Ahí queda!

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